3 razones por las que mueren los proyectos

Siempre se comienza un proyecto lateral, misión en el trabajo, nuestro gran emprendimiento o alguna idea que pensamos monetizar con bríos y energía, pero su avance depende de múltiples factores. Algunas veces es necesario replantear el camino. Otras tantas ocasiones, eso no es posible y más bien hay que aceptar que el proyecto terminó.

Por ejemplo, hay situaciones en la que el final es inminente debido a que el financiamiento se ha terminado pero también hay casos menos claros o incluso dentro de lo positivo. De eso hablaremos en esta lista

  1. Los objetivos fueron alcanzados

Un ejemplo cotidiano y nada dramático: pensemos que tienes un podcast o vlog, cuentas con tus colaboradores y la temática definida. Has hecho ya decenas de episodios, en realidad todos están contentos con los resultados pero con los años sientes que el resultado te ha permitido alcanzar otras oportunidades o bien has superado las expectativas.

Y a veces los proyectos deben terminar por las buenas.

 

En términos más formales, el proyecto termina de manera satisfactoria cuando:

 

  • Se finalizan los entregables en tiempo, costo y calidad 
  • Las metas cualitativas fueron alcanzadas. Volviendo al ejemplo del podcast, tal vez tenías una lista de 15 profesionales para interactuar, y lograste incluso superarla. Misión cumplida. 

  1. El resultado ya es redundante

Esto es un clásico. Otro ejemplo cotidiano, tal vez renunciaste a un trabajo por razones personales y comenzaste un emprendimiento para aliviar la tensión económica. Lo has planeado e incluso ya se está ejecutando. 

Entonces, te llega una oferta laboral bastante atractiva y formal, pero que consumirá el grueso de las horas que dedicas a trabajar. ¿Qué hacer? El nuevo trabajo tiene cubiertas tus necesidades monetarias y en realidad no te apasiona tanto tu incipiente proyecto. 

Aquí entramos a un objetivo estratégico, si se pierde es redundante  el proyecto. Incluso esta misma historia puede suceder dentro de una empresa, con diversas entradas de dinero y siendo prioritario con aquellas que cumplan en mayor medida los fines y metas de la organización. 

La necesidad de este proyecto, simplemente desapareció

  1. No se alcanzaron los objetivos

Esta es una razón triste. Tu proyecto ha fracasado a nivel objetivos. Por ejemplo, en el caso del punto número 2, pensemos que tu emprendimiento entre trabajos no está generando más dinero que otras actividades o bien el consumo de tiempo que demanda es demasiado para las ganancias. 

 

Si pierde tiempo y dinero, además de no dar una satisfacción emocional o personal, tal vez sea momento de dejar ir dicho proyecto.

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